Primera puesta de pendientes a bebé: ¿Matrona o farmacia?
La llegada de un bebé trae consigo mil decisiones importantes: la lactancia, el sueño, la crianza… y sí, también los pendientes.
Sé que en los últimos años este es un tema que genera cierto debate social. En mi consulta lo tengo claro: si estás leyendo esto, es porque tú ya has decidido que quieres ponérselos.
Así que mi trabajo no es juzgar tu decisión, sino garantizar que se haga en el mejor momento, con la mejor técnica y con la máxima seguridad sanitaria para tu bebé.
Si dudas entre bajar a la farmacia de siempre o buscar una matrona especializada, aquí te explico cómo cambia la experiencia (y el resultado).
¿Cuándo es el mejor momento para poner los pendientes?
Esta es la pregunta del millón. Si haces una búsqueda rápida encontrarás opiniones de todo tipo, pero mi recomendación profesional en base a mis más de 5 años de experiencia poniendo pendientes, uniendo la anatomía del bebé y su tranquilidad, es hacerlo cuanto antes (respetando siempre los primeros días de adaptación en casa).
¿Por qué recomiendo hacerlo en las primeras semanas de vida?
- El lóbulo es más blando: En un recién nacido, el tejido es mucho más fino y blandito que en un bebé de 6 u 8 meses. Esto hace que la perforación sea mucho más suave, rápida y moleste menos.
- Menos movimiento: Un recién nacido duerme o come tranquilo en brazos. Un bebé mayor se mueve, extraña y tiene más fuerza, lo que puede complicar la precisión del sanitario.

Matrona vs. farmacia: el ruido y la precisión
La imagen clásica de la puesta de pendientes es la pistola de farmacia.
El problema de ese sistema tradicional es que suele funcionar por impacto de muelle, provocando un ruido fuerte (“¡CLACK!”) que asusta al bebé mucho más que el propio pinchazo. Además, es un sistema difícil de esterilizar al 100%.
En Matronastur utilizamos una técnica sanitaria diferente, centrada en la calma y la asepsia:
- Sin ruido: usamos un instrumento de perforación manual que es totalmente silencioso. Tu bebé no se asustará por un estruendo inesperado.
- Precisión milimétrica: antes de nada, marco con un rotulador el punto exacto buscando la simetría en el centro del lóbulo. Tú lo revisas conmigo y, solo cuando estás conforme, procedemos. Con la pistola automática es más difícil tener esa precisión, y por eso a veces vemos agujeros asimétricos o “pendientes mal puestos”.
¿Le dolerá? Tetanalgesia y brazos
No te voy a mentir: es una perforación y algo notan. Pero hay formas de que sea solo un segundo y se les pase volando.
A diferencia de otros sitios donde inmovilizan al bebé en una camilla fría, aquí lo hacemos siempre en brazos de mamá o papá.
- Tetanalgesia: recomiendo encarecidamente que le ofrezcas el pecho (o el biberón/chupete) justo mientras hacemos la puesta. La succión les calma y libera endorfinas que actúan como analgésico natural.
- Anestesia tópica (+3 meses): como novedad, si tu bebé ya es un poco más mayor (más de 3 meses), podemos aplicar una crema anestésica previa para reducir aún más la sensación.
¿Por qué no puedo llevar mis propios pendientes (ej. Tous)?
Muchas mamás venís con ilusión con unos pendientes preciosos que os han regalado. Yo misma tengo unos de Tous que le regalaron a mi segunda hija y son divinos. Sin embargo, no pude usarlos para su primera puesta.
Mira esta foto que he sacado comparando el pendiente de mi hija con el que utilizamos en consulta:

A la izquierda, pendiente de joyería de Tous (punta roma y gruesa). A la derecha, nuestro pendiente sanitario (punta de aguja ultra-fina).
¿Ves la diferencia?
- El de joyería (izquierda): fíjate en la varilla. Es más gruesa y la punta es redondeada o plana. Si intentamos perforar la piel con él, tendríamos que “empujar y romper” el tejido. Eso duele y daña la orejita.
- El sanitario (derecha): es el que usamos para la primera puesta. Tiene una punta extremadamente afilada, diseñada para deslizarse suavemente como una aguja médica.
Por eso, mi consejo (que apliqué con mis dos hijas) es: primero hacemos el agujerito con el material sanitario seguro y, a las 6 semanas, ya podrás ponerle esos pendientes de regalo tan bonitos sin hacerle daño.
De hecho, el cambio de pendientes a tu bebé pasadas las 6 semanas está incluido en mi servicio: vienes a la consulta y yo misma se los cambio con seguridad si tú no te atreves a hacerlo.
Dónde poner pendientes en Asturias
Aunque la farmacia sea la opción rápida, la puesta de pendientes es un procedimiento que invade la piel del bebé. Merece la pena buscar un entorno estéril y profesional.
En mi centro de maternidad Matronastur, donde realizo el servicio de puesta de pendientes para bebé en Gijón, recibo cada semana a familias que vienen desde Oviedo, Avilés o Villaviciosa. ¡Ha venido gente hasta de Vegadeo para hacerle los pendientes a su bebé!
Al funcionar con cita previa, dedicamos el tiempo que haga falta para que sea una experiencia bonita, sin prisas y respetuosa.
Dudas frecuentes sobre la primera puesta
¿Es mejor usar alcohol o clorhexidina para curar los pendientes?
Antiguamente se usaba alcohol, pero hoy en día los sanitarios recomendamos clorhexidina (cristalmina) o simplemente agua y jabón en el baño diario.
El alcohol reseca mucho la piel del bebé y puede escocer innecesariamente.
¿Se cierran los agujeros si le quito los pendientes para dormir?
En un recién nacido o bebé, sí, rotundamente. Durante el primer año el tejido se regenera rapidísimo. Si quitas el pendiente aunque sea solo una noche, es muy probable que al día siguiente ya no puedas volver a ponerlo. Por eso usamos pendientes cómodos con tuerca de seguridad para que no molesten al dormir y no haya que quitarlos.
¿Existe una época del año mejor (invierno vs verano) para ponerlos?
Realmente no. Existe el mito de que en verano “se curan peor”, pero si se mantiene una higiene adecuada y se seca bien la zona tras el baño (o piscina), la estación del año no influye en la cicatrización.
¿Por qué se pone el pendiente centrado en el lóbulo y no más arriba?
Buscamos el centro del lóbulo porque es la zona más segura y estética. Si lo ponemos muy abajo, con el peso de los años podría rasgarse. Si lo ponemos muy arriba o pegado a la cara, podríamos tocar cartílago (que es más doloroso) o que el pendiente quede “aplastado” contra la mejilla. El diseño previo con rotulador es clave.
Resumiendo: tu tranquilidad es lo primero
Espero haber resuelto todas esas dudas que nos asaltan cuando queremos lo mejor para nuestros pequeños. Al final, poner pendientes es un momento único y merece la pena vivirlo sin prisas, sin miedos y con la seguridad de estar en manos sanitarias.
Si vives en Asturias y quieres que sea yo quien acompañe a tu bebé (y a ti) en este proceso, estaré encantada de recibiros en mi consulta.
¿Hablamos? 👉 Pedir cita para puesta de pendientes en Gijón