#18 – La amenaza de parto de prematuro

El capítulo de hoy va dirigido a todas las mujeres y sus parejas que hayan pasado por este proceso de amenaza de parto prematuro o bien se hayan tenido que enfrentar al nacimiento de un bebé prematuro. 

Empecemos por el principio del todo.

¿Qué se considera parto prematuro?

Por definición es el parto que tiene lugar antes de la semana 37 del embarazo. Así que la amenaza de parto prematuro sería todo el proceso clínico que engloba una serie de síntomas que si no se tratan o si el tratamiento fracasa puede conducir a que el bebé nazca antes de tiempo. 

Lo que está claro que no es lo mismo enfrentarse a un parto de 35 semanas que a un parto de 28 semanas, pues el grado de madurez fetal es muy distinto.

¿Cuáles son los riesgos para mi bebé de nacer antes de tiempo?

Los bebés que nacen antes de las 37 semanas son más vulnerables a los problemas asociados con el nacimiento prematuro. Cuantas menos semanas de embarazo, hay mayor vulnerabilidad.

Los bebés se consideran “viables” alrededor de las 24 semanas de embarazo, lo que significa que es posible que sobrevivan al nacimiento en esta etapa. 

No obstante, requerirán largos períodos de ingreso para recibir cuidados especiales en un hospital con instalaciones especializadas para bebés prematuros. 

Pueden tener problemas de salud porque no se han desarrollado completamente en el útero, por lo que las incubadoras deben simular las mismas condiciones intrauterinas de temperatura, humedad y confort.

Si es probable que tu bebé nazca antes de tiempo, debes ser ingresada en un hospital con una unidad neonatal de alto nivel, idealmente antes del parto (si el tiempo lo permite) o sino inmediatamente después.

Las causas exactas que hacen que se inicie el parto antes de la fecha estimada siguen siendo poco conocidas. Se cree que es un cúmulo de factores, tanto inflamatorios como inmunológicos, mecánicos u hormonales. 

Aunque existen factores de riesgo que aumentan la probabilidad de tener un parto pretérmino, en muchas ocasiones no se da ningún factor predisponente.

Los principales son: estrés, extremos de edad (menores de 20 o más de 35), haber tenido previamente un parto prematuro (hasta un 30%), antecedente familiar femenino de primera línea con parto prematuro, intervalo inferior a 6 meses entre el parto anterior y el principio del embarazo actual), longitud del cuello del útero corta entre las 16 y 24 semanas, déficit de nutrientes, bajo peso materno, obesidad, hábitos tóxicos y técnicas de reproducción asistida.

Las intervenciones que se han visto tienen un efecto positivo para reducir el riesgo son dejar de fumar, tratamiento de infecciones urinarias asintomáticas, y el mantenimiento de un índice de masa corporal normal.

Tratamiento preventivo

Según las semanas de embarazo y los antecedentes de cada mujer, es posible ofrecer un tratamiento preventivo del parto prematuro, sobre todo en casos de: 

  • Parto anterior con menos de 34 semanas.
  • Antecedente de aborto tardío más allá de las 16 semanas de embarazo.
  • Antecedente de rotura de bolsa antes de las 37 semanas.
  • Antecedente de cirugía sobre el cuello uterino.
  • El cuello del útero es más corto de lo esperado para las semanas en las que te encuentras.

El médico tocólogo será quien te ofrezca la posibilidad de aplicar este tratamiento profiláctico, que puede ser:

  • En forma de óvulo de progesterona vaginal. Suele comenzar entre las 16 y 24 semanas de embarazo y continúa hasta por lo menos las 34 semanas.
  • En forma de cerclaje, que consiste en aplicar un punto de sutura en el cuello del útero para ayudar a sostener el embarazo. 

Síntomas

Son muy variables de una mujer a otra, aunque suelen sentir molestias abdominales tipo regla, dolor lumbar continuo, sensación de contracciones (un dolor intermitente bastante regular que no cede con el reposo), un sangrado (que no esté asociado a una exploración o tras haber mantenido relaciones sexuales) o sensación de pérdida de líquido. 

Como sabéis, desde la semana 20 del embarazo hay contracciones de entrenamiento para el útero llamadas de Braxton Hicks. Son contracciones indoloras, irregulares, cortas en duración y que ceden espontáneamente. No modifican el cuello del útero. La sensación es de tener la tripa dura pero sin dolor. Tus dedos no pueden deprimir la barriga durante la contracción. 

En cambio si notas un patrón más o menos regular en las contracciones (4 en 20-30 minutos u 8 en 1 hora) y además sientes molestias, es mejor acudir a urgencias para que te valoren, pues puedes estar modificando la longitud del cuello del útero. Esto se mide a través de una sonda ecográfica transvaginal.

En condiciones normales, el cuello es largo y mide 30 mm, descartando la posibilidad de un parto prematuro. 

Los puntos de corte para diagnosticar una amenaza de parto prematuro son:

  • Menos de 25 mm hasta la semana 31+6 del embarazo
  • Menos de 15 mm a partir de las semana 32

Ante una mujer embarazada que acude al servicio de urgencias con síntomas sospechosos de una amenaza de parto prematuro, los pasos a seguir son:

  • Control de temperatura y tensión arterial.
  • Recogida de orina y analítica para descartar una infección de las vías urinarias.
  • Registro cardiotocográfico para valorar el bienestar del bebé y la presencia de contracciones. 
  • Medición de la longitud del cuello con una sonda ecográfica. 
  • Toma de muestras vaginal y endocervical para descartar infecciones del tracto genital.
  • Toma de muestra vaginorrectal si se confirma que tenéis el cuello corto y que pudiera desencadenarse el parto, ya que es necesario descartar si sois portadoras o no de la bacteria del EGB por la necesidad de administrar antibióticos y prevenir la colonización del bebé al pasar por el canal del parto.

Una vez se confirme y se diagnostique la amenaza de parto prematuro es necesario iniciar el tratamiento lo más pronto posible. 

Tratamiento terapéutico 

Lo primero va a ser frenar las contracciones con una medicación que produce relajación uterina y se administra de forma intravenosa a través de una bomba que mantiene un ritmo constante de infusión, por lo que el tratamiento tiene que ser hospitalario. Un ciclo dura 48 horas, por lo que tened en cuenta que estaréis al menos 3 días ingresadas para valorar en las siguientes 24 horas a la finalización del tratamiento cómo estáis. Se puede repetir el ciclo si hiciera falta.

Sólo en casos que implique mayor beneficio que nazca el bebé a prolongar el embarazo, no se pondrá este tratamiento tocolítico, como es el caso de una corioamnionitis (infección de placenta y líquido amniótico). 

Además, se recomienda administrar 2 dosis de corticoides por vía intramuscular separadas entre sí 24 horas, para ayudar a terminar la maduración pulmonar del bebé si se adelantara el parto, a no ser que el parto fuera inminente y no diera tiempo a que hiciera efecto. 

Se puede poner una dosis de recuerdo a los 7 días si persiste la amenaza de parto prematuro o bien si te dan de alta, y semanas después vuelves a comenzar con contracciones, sin sobrepasar las 6 dosis en total. 

Si el embarazo es de menos de 32 semanas, se añade también otra medicación que protege el sistema nervioso inmaduro del bebé, que consiste en la perfusión materna de sulfato de magnesio intravenoso.

Recomendaciones al alta

Si finalmente se frenaron las contracciones y te puedes ir a casa, es mejor evitar las relaciones sexuales que impliquen coito y no es necesario reposar en cama el resto del embarazo, sino que se puede llevar una vida más tranquila evitando grandes esfuerzos (estar de pie muchas horas, pesos…) aunque se puede hacer algún ejercicio suave para evitar molestias musculares. 

Cómo actuar cuando no se ha podido frenar la dinámica 

En los últimos años ha aumentado el número de nacimientos prematuros pero también el índice de supervivencia y ausencia de secuelas de los bebés. No obstante, para los padres siempre es un acontecimiento inesperado y duro que provoca reacciones diversas.

Si ya el puerperio de un embarazo a término requiere mucha paciencia y supone un torbellino de emociones, cuando te enfrentas al nacimiento de un bebé prematuro es normal sentir impotencia e incertidumbre sobre el estado de salud de tu bebé, a que no salga adelante o pueda quedar con alguna secuela. Por eso es muy importante preguntar a los médicos todo aquello que os preocupe como padres, ya que la desinformación puede aumentar vuestro temor. 

Habitualmente cuando ingresas por este motivo en el que se prevé que el parto se desencadene en las próximas horas, el servicio de neonatología es avisado por el equipo de guardia de ginecología para transmitiros seguridad y confianza y explicaros el pronóstico según las semanas de embarazo en la que te encuentres. 

  • Negación
  • Duda de la capacidad de cuidado por su fragilidad
  • Incomprensión por el entorno
  • Desarrollo del vínculo 
  • Ambivalencia de sentimientos

Hay 5 momentos críticos en el afrontamiento de la noticia de un parto prematuro y son: 

  1. Recibir la información.
  2. Esperar el momento.
  3. Verlo nacer.
  4. Los primeros momentos.
  5. El futuro.

Y hasta aquí el programa de hoy! Gracias por estar al otro lado y por vuestras valoraciones en iTunes de 5 estrellas, por vuestros comentarios y me gusta en iVoox y también por seguirme en Spotify. Compartirlo con vuestros amigos, familiares, compañeros del trabajo. Porque a mí me hacéis muy feliz y me ayudáis a crecer cada día. Sin vosotros esto no se haría realidad. ¡Nos escuchamos en el próximo episodio de Matronastur.

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