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Embarazo

Ejercicio en el embarazo: qué dice la ciencia

Un metaanálisis de 16 ensayos clínicos y 3.387 mujeres encontró un 34% menos de cesáreas y partos más cortos. Te lo explica una matrona, con las fuentes.

«¿Esto realmente sirve para algo, o es solo moverme un rato?» Es una pregunta que me hacen mucho las primeras semanas de clase.

Y lo entiendo. Hay muchísima oferta de gimnasia para embarazadas —o gimnasia prenatal, como también se la conoce— que es, básicamente, una clase de mantenimiento adaptada: se quita lo que podría ser peligroso y poco más. Nada malo en eso, pero no es lo que yo hago.

Al Método PLP —Preparadas, Listas, ¡Parto!— lo llamo así yo, es el nombre de mi clase. Pero lo que hay detrás no me lo he inventado: se apoya en mi formación oficial en AIPAP Terra, un método pensado específicamente para preparar el cuerpo —y sobre todo la pelvis— para el momento del parto.

Voy a explicarte qué es exactamente, de dónde viene, y qué dice la evidencia científica sobre si de verdad sirve para algo. Spoiler: sí, y bastante más de lo que se suele contar.

Qué es AIPAP Terra (y por qué no es lo mismo que «hacer ejercicio»)

La idea de fondo es sencilla: se trabajan de forma específica los músculos, ligamentos y tendones que intervienen en los movimientos y posturas que facilitan el parto. El objetivo es ganar movilidad en la pelvis para que el bebé tenga más espacio para descender y rotar.

Qué significaAcondicionamiento Integral y Pélvico en el Agua para el Parto
Quién lo creóFélix Jiménez Jaén, matrón
Cuándo2012 en el agua · 2015 la versión AIPAP Terra, en seco
AIPAP TerraPermite hacer en torno al 90% de los ejercicios sin piscina
FormaciónExclusiva para matronas y residentes de matrona
AvalesFAME, UPSANA y certificado de buenas prácticas del Ministerio de Sanidad

Fíjate en la penúltima fila, porque es la clave: no es un curso abierto a cualquier profesional del ejercicio. Yo hice la formación en Bilbao, y después la versión en seco.

Por qué la movilidad pélvica importa tanto, en términos sencillos

Esta parte la aprendí a fondo en la formación de Biomecánica Maternofetal Intraparto con la matrona Nazaret Oliveira, y es la que más me cambió la forma de dar clase.

Para nacer por vía vaginal, tu bebé tiene que hacer básicamente dos cosas:

  1. Flexionar la cabeza, metiendo la barbilla hacia el pecho. Así presenta el diámetro más pequeño posible a tu pelvis. Los huesos de su cráneo ni siquiera están soldados todavía, precisamente para poder amoldarse.
  2. Rotar mientras desciende, buscando la posición que mejor encaja en cada momento.

Tania explicando con una pelvis anatómica y un muñeco cómo desciende y rota el bebé durante el parto, en el centro de Matronastur en Gijón

Y hay un detalle bonito: cuando la cabeza encaja, se apoya en el cuello del útero, y ese apoyo es justo lo que ayuda a que el cuello madure y se facilite la dilatación.

Todo eso pasa dentro de tu pelvis. Si tiene poca movilidad —por sedentarismo, por tensión muscular, por la postura que arrastramos del día a día—, le estás poniendo más difícil encontrar ese espacio y esa rotación.

Por eso trabajar la movilidad pélvica no es «estirar por estirar»: es quitarle obstáculos mecánicos a un proceso que, de por sí, ya sabe lo que tiene que hacer.

En clase esto no lo explico solo con palabras, lo enseño con una pelvis y un muñeco, para que veas por dónde tiene que pasar tu bebé. Si quieres profundizar por tu cuenta, su libro Ser mamá lo explica muy bien y sin necesidad de ser sanitaria.

Lo que dice la evidencia científica

Esto es lo que de verdad me parece que falta contar, porque casi nadie lo hace con cifras.

Un metaanálisis publicado en PLOS ONE en julio de 2025 —el más reciente y más grande que existe sobre el tema, con 16 ensayos clínicos aleatorizados y 3.387 mujeres— encontró que las embarazadas que hicieron ejercicio físico programado durante el embarazo, comparadas con las que no:

  • Tuvieron un 34% menos de riesgo de cesárea (certeza de evidencia alta)
  • Tuvieron un 14% más de partos vaginales normales (certeza moderada)
  • Redujeron la primera fase del parto, la dilatación, en una media de 61 minutos (certeza moderada)

Infografía con las tres cifras del metaanálisis de PLOS ONE 2025 sobre ejercicio físico y parto: 34% menos riesgo de cesárea, 14% más partos vaginales normales, y 61 minutos menos de duración media en la primera fase del parto

Y un dato que tranquiliza tanto como el resto: no hubo diferencias en el peso al nacer ni en el test de Apgar del bebé. Es decir, no solo no perjudica: ayuda, y sin ningún coste para el recién nacido.

Y no es solo evidencia de fuera

En España, un equipo de la Universidad Politécnica de Madrid hizo un ensayo aleatorizado con 290 embarazadas sanas. Estos fueron sus resultados:

Con ejercicio supervisadoSin ejercicio
Cesáreas15,9%23%
Partos instrumentales11,6%19,1%

La salud del recién nacido no se vio afectada en ningún caso.

Fíjate en un detalle que me parece el más tranquilizador de todo: esa reducción de cesáreas ronda el 31%, prácticamente lo mismo que el 34% del metaanálisis internacional. Dos investigaciones independientes, con poblaciones distintas, apuntando al mismo sitio. Cuando eso pasa es cuando un dato empieza a ser fiable de verdad.

El mismo equipo, en un trabajo posterior con 456 gestantes, encontró además que la dilatación fue más corta con ejercicio supervisado: 418 minutos de media frente a 463.

Y para que sitúes todo esto en tu contexto: en la sanidad pública asturiana la tasa de cesáreas ronda el 18%, y varía bastante según el hospital en el que des a luz.

Qué trabajamos en las clases, y por qué cada cosa está ahí

En clase no hacemos ejercicio «general adaptado al embarazo». Cada bloque tiene un motivo:

Movilidad y apertura pélvica. Trabajamos movimientos específicos para liberar la pelvis y sus articulaciones, creando espacio para que el bebé se encaje y descienda con más facilidad. Es la parte central del método, la que más se apoya en la evidencia que acabas de leer. Aquí es donde entra la pelota que ves en las fotos: la esferodinamia —que estudié con el Método Espai Mares— permite mover la pelvis con el peso repartido y sin cargar las articulaciones.

Ejercicio de movilidad pélvica en clase de gimnasia para embarazadas en Gijón, con pelota de pilates

Fuerza y resistencia. El parto es un esfuerzo físico exigente, comparable a una prueba de resistencia larga. No entrenamos «para estar en forma»: entrenamos para que llegues con energía al momento de más esfuerzo, y te recuperes mejor después.

Elasticidad y suelo pélvico. Mejoramos la flexibilidad de tejidos y ligamentos para acompañar la dilatación, y trabajamos la conciencia del suelo pélvico para protegerlo y prevenir problemas después del parto.

Respiración y capacidad aeróbica. Aprender a respirar mejor durante el esfuerzo es clave para el control del dolor, para los pujos, y para la oxigenación del bebé.

Lo que me cuentan después

Los números están muy bien, pero lo que más me llega son los mensajes que recibo después del parto. Este es de hace poco:

«Hola Tania. Ayer a las 6 de la tarde nació Camila. Fue todo muy bien y no me dieron ningún punto, así que gracias por todos tus consejos y por los ejercicios preparto. Eres una gran profesional. Con muchas ganas de que la conozcas pronto. Un abrazo.»

No todos los partos van a ir igual de bien —eso no lo puede prometer nadie—, pero «no me dieron ningún punto» es exactamente el tipo de resultado que busca todo el trabajo de elasticidad y suelo pélvico.

Empieza cuando quieras

Tania Casamitjana, matrona, embarazada y rodeada de pelotas de pilates en el centro de Matronastur en Gijón

Por si te lo estás preguntando: sí, yo hice este mismo trabajo durante mis dos embarazos. No enseño nada que no haya probado en mi propio cuerpo, con mi propia barriga y mis propios dolores de espalda.

Puedes incorporarte a partir de la semana 14 de embarazo, siempre que sea de bajo riesgo, y no hace falta haber hecho ejercicio antes: el método se adapta a ti, no al revés.

Si quieres conocer todos los detalles —horarios, precios y cómo reservar plaza—, tienes toda la información en la página de gimnasia para embarazadas en Gijón.

Fuentes